Una tarde emocionante con unos discursos que en varias ocasiones nos tuvieron al borde de la lágrima. Así se desarrolló el pasado viernes, 11 de junio, la Graduación 2021, un acto solemne, emotivo y este año con toda la seguridad y medidas que requiere la actual situación provocada por la pandemia.

Los 32 chicos y chicas de la promoción 28º del Colegio Británico ya habían terminado la selectividad, todos los nervios habían pasado a un segundo plano, pero quedaba un último acto de esta etapa tan importante para sus vidas. A las 18 horas comenzaron a desfilar con sus becas sobre los hombros entrando en un salón de actos en el que les estaban ya esperando sus familias, distribuidas por grupos burbujas.

El director, Miguel Cendegui, les dio la bienvenida y el ponente, Julián Roldán Martínez, General de División del Mando Aéreo de Combate de la Jefatura Aérea de Zaragoza, habló en su lección magistral sobre los valores y el trabajo que desempeña el Cuerpo Militar y las Fuerzas Aéreas Españolas. 

Las lágrimas empezaron a emerger entre los asistentes cuando Inés y Laura, dos alumnas de 2º Bachillerato, subieron al escenario para hablar del cariño y del amor que guardarán siempre a sus compañeros y al colegio y que culminaron con un vídeo de su paso por el Británico, desde Infantil hasta Bachillerato, y con la entrega de unos ramos de flores a las tutoras. 

Ellas, María Ángeles Ferrer y Silvia Oria fueron las siguientes en hablar desde el atril, para desearles toda la suerte y felicidad del mundo en su futuro, tanto personal como profesional, con metáforas, alusiones a sus “frases de clase” y con un último mensaje y deseo para todos ellos: “brillad”.

El acto fue clausurado por la Secretaria del Consejo de Administración y exalumna del Británico, María Pilar Soto, quién les habló desde su condición de Alumni Británico para resaltar los valores y la educación que les ha proporcionado el Colegio y que siempre les acompañarán en sus vidas.

Una foto de grupo en el atrio cerró el evento que después se alargó un rato más en la zona de recreo donde las familias pudieron hacerse fotos y felicitar a los ya graduados. Una jornada diferente, debido al COVID-19, pero de la que seguro guardarán buen recuerdo toda la vida.

¡Suerte en todo lo que os propongáis queridos alumnos y no lo olvidéis: brillad!